La emoción del Super Bowl LX se trasladó más allá del estadio Levi’s Stadium y encontró su epicentro en la watch party organizada por Heinz, donde aficionados y amantes del sabor celebraron el gran juego en un ambiente lleno de energía, gastronomía y experiencias únicas. El partido, que culminó con la victoria de los Seattle Seahawks 29-13 sobre los New England Patriots, ofreció una plataforma ideal para que la marca fortaleciera su vínculo con los fans del fútbol americano y de sus productos clásicos.
Desde los primeros minutos de la transmisión, los asistentes disfrutaron de una ambientación festiva pensada para maximizar la experiencia del Super Bowl.
La gastronomía jugó un papel fundamental: los invitados degustaron platillos clásicos de la cocina americana cuidadosamente seleccionados para acompañar el juego, desde hamburguesas y papas fritas hasta alitas y hot dogs, todos potenciados por la icónica familia de salsas Heinz que hicieron de cada bocado una celebración. Esta combinación de comida y deporte logró que el público viviera el Super Bowl no solo como un partido, sino como una experiencia sensorial completa.
Además de la transmisión en vivo del encuentro y el ambiente competitivo, la watch party incluyó activaciones interactivas y dinámicas para los asistentes, que tuvieron la oportunidad de compartir sus momentos en redes sociales y participar en experiencias temáticas relacionadas con el juego.
Con este tipo de celebraciones, Heinz no solo acompaña uno de los acontecimientos deportivos más importantes del año, sino que también reafirma su compromiso con crear experiencias memorables que unen a los aficionados en torno al deporte y los sabores que forman parte de la cultura del Super Bowl.

































