Resultados sobre educación menstrual, infraestructura, acceso a productos y percepciones sociales entre niñas, adolescentes, mujeres adultas y personas menstruantes
La Segunda Encuesta Nacional de Gestión Menstrual en México, elaborada por Essity, UNICEF México y la colectiva Menstruación Digna México, presenta evidencia actualizada sobre las condiciones en las que niñas, adolescentes, mujeres y personas menstruantes viven y gestionan su ciclo menstrual en el país. El estudio analiza aspectos clave como educación menstrual, acceso a productos de gestión menstrual, infraestructura de agua, saneamiento e higiene (WASH), bienestar físico y emocional y percepciones sociales sobre la menstruación.
La encuesta fue aplicada entre noviembre y diciembre de 2025 a más de 3,000 niñas, adolescentes, mujeres y personas menstruantes de entre 12 y 70 años, mediante entrevistas cara a cara a nivel nacional. Sus resultados permiten identificar brechas persistentes en información confiable, condiciones de infraestructura y disponibilidad de productos para la gestión menstrual, factores fundamentales para garantizar una menstruación digna y el ejercicio de derechos a lo largo del curso de vida.

Educación menstrual y acceso a información
Entre los hallazgos principales se destaca que 66% de las personas menstruantes tuvo poca o ninguna información cuando ocurrió su primera menstruación, lo que refleja brechas persistentes en educación menstrual desde edades tempranas. Además, 75% de las personas encuestadas desconoce que el ciclo menstrual se divide en cuatro fases.
Aunque el primer acercamiento al tema suele ocurrir en el ámbito familiar, las plataformas digitales e internet se han consolidado como la principal fuente de información sobre menstruación y productos menstruales, lo que evidencia la necesidad de fortalecer la educación menstrual basada en evidencia científica en escuelas y comunidades.
Impacto de la menstruación en la vida cotidiana
Los resultados muestran que la menstruación continúa afectando la participación en actividades diarias. El 34% de las personas encuestadas ha dejado de realizar actividades debido al dolor menstrual, mientras que el 33% evita participar por miedo a mancharse la ropa.
Entre niñas y adolescentes menores de 15 años, el 31% ha faltado a la escuela durante su periodo, lo que evidencia cómo las condiciones para la gestión menstrual siguen influyendo en la continuidad y participación educativa.
Infraestructura y acceso a productos de gestión menstrual
El estudio también evidencia carencias en infraestructura de agua, saneamiento e higiene (WASH) y en la disponibilidad de productos menstruales. En 2025, 67% de las personas encuestadas reportó no contar con productos de gestión menstrual en su escuela o lugar de trabajo ante un imprevisto, un aumento respecto al 56% registrado en 2022.
Entre niñas y adolescentes menores de 15 años, 57% enfrenta esta misma situación, mientras que 42% reporta falta de insumos básicos como jabón, papel higiénico o condiciones adecuadas de higiene en espacios escolares.
Evidencia para políticas públicas y acción intersectorial
En conjunto, los resultados de la encuesta aportan evidencia clave para orientar políticas públicas, programas educativos y acciones intersectoriales que promuevan entornos habilitantes para la gestión menstrual en escuelas, hogares, lugares de trabajo y espacios comunitarios.
Fortalecer la educación menstrual, el acceso a productos de gestión menstrual y las condiciones de infraestructura de agua, saneamiento e higiene es fundamental para garantizar que niñas, adolescentes, mujeres y personas menstruantes puedan gestionar su ciclo menstrual con dignidad y ejercer plenamente sus derechos.
Hallazgos clave de la Segunda Encuesta Nacional de Gestión Menstrual en México
- El 66% de las personas menstruantes reporta haber tenido poca o ninguna información cuando ocurrió su primera menstruación, lo que evidencia brechas persistentes en educación menstrual.
- El 75% de las personas encuestadas desconoce que el ciclo menstrual se divide en cuatro fases y 67% no lleva registro de su ciclo, lo que limita la toma de decisiones informadas sobre su salud menstrual.
- Entre niñas y adolescentes menores de 15 años, el 31% ha faltado a la escuela durante su periodo, lo que refleja el impacto de la menstruación en la continuidad educativa.
- El 57% de niñas y adolescentes señala no contar con productos de gestión menstrual en su escuela en caso de un imprevisto.
- En 2025, el 67% de las personas encuestadas reporta no contar con productos menstruales en su escuela o lugar de trabajo ante un imprevisto, un aumento respecto al 56% registrado en 2022.
- El 34% de las personas ha dejado de realizar actividades por dolor menstrual y 33% por miedo a mancharse la ropa, lo que muestra el impacto del ciclo menstrual en la participación cotidiana.
- Aunque 92% considera que no debería ser mal visto hablar de la menstruación, persisten barreras culturales y sociales relacionadas con el estigma menstrual.
- Aunque las dificultades económicas para adquirir productos menstruales disminuyeron de 30% en 2022 a 21% en 2025, la menstruación continúa representando un gasto recurrente para los hogares.







































