En el año 2000, KENZO creó el perfume de la amapola, una flor que no tiene olor, que se convirtió en un icono. Una fragancia floral empolvada cuya elegancia sublima la sencillez de esta flor vivaz. Un perfume que ha marcado el imaginario olfativo de varias generaciones. Aunque la naturaleza no le dio un aroma, dotó a los pétalos de la amapola de un color puro y poderoso: el rojo. Un rojo intenso y profundo que evoca las raíces de KENZO en Japón.
En el país del sol naciente, el rojo es mucho más que un color. Es el brillo de un rayo de sol, la energía vital que inspira alegría, la fuerza protectora que une la promesa de prosperidad. Este color, que está presente en la bandera nacional y forma parte esencial de las fiestas tradicionales japonesas, representa el alma del país. Un tono vibrante que irradia intensidad.
Imaginemos si el rojo tuviese un olor, ¿cuál sería?
Veinticinco años después de dar olor a la amapola, hemos querido reinterpretar la flor de KENZO e imaginar una flor radical, polifacética, envolvente e intensa. Alberto Morillas y María Salamagne
En 2026, KENZO imagina su perfume: Le Rouge Flower. Una versión recreada, la expresión vibrante de su aroma insignia elaborado con almizcle blanco y vainilla. Esta nueva fragancia, llevada al extremo, da lugar al primer perfume «gourmand limpio».
Para esta nueva creación, KENZO cuenta de nuevo con el maestro perfumista de la franquicia Flower, Alberto Morillas, y con la perfumista Marie Salamagne. Este nuevo perfume se crea desde el prisma de una nueva paleta olfativa, cuya profundidad refleja toda la intensidad del color rojo.
La nota central de esta composición, el Amberever®, una molécula de alta tecnología de un incomparable poder amaderado, despliega una sensualidad intensa sin igual. Desde las notas de salida, una profusión de sensaciones limpias sorprende a los sentidos gracias a los almizcles envolventes combinados con la redondez del vapor de arroz.
Este moderno acorde sensorial da paso a una rosa realzada, casi sobredimensionada, que ofrece una nueva intensidad floral. Por último, la vainilla, combinada con las notas amaderadas de Amberever®, se transforma para revelar unas facetas gourmands, cálidas y reconfortantes.

De la sencillez de una flor a la intensidad de un color
Por primera vez en la historia de Flower, la amapola emblemática de KENZO no está presente en el frasco. En su lugar, un lacado rojo intenso y marcado con un logotipo en letras doradas, Le Rouge Flower constituye una declaración audaz y decididamente contemporánea. Su caja con acabado mate está aderezada con una flor barnizada que añade relieve y contraste, enfatizando una estética minimalista pero muy gráfica. La interacción entre el rojo y el dorado crea una nueva y cautivadora identidad visual.
Le Rouge Flower, una fragancia en sintonía con la naturaleza
KENZO siempre se ha comprometido en crear un mundo más bello. Hoy en día, la marca sigue apoyando a su embajadora Masami Charlotte Lavault, una floricultora franco-japonesa que trabaja en sus jardines de flores de París cultivando flores locales, de temporada y respetuosas con la naturaleza.
El nuevo Eau de Parfum Le Rouge Flower se ha elaborado con un 92%* de ingredientes naturales. Su frasco de cristal contiene un 15% de material reciclado y su caja está fabricada con cartón procedente de bosques con certificación FSC®.
Una campaña para colorear el mundo de rojo
Con esta nueva y colorida campaña, KENZO revela una nueva feminidad más asertiva y sensual. Inmersa en el envolvente mundo del rojo y de Japón, simbolizado por un sol naciente que evoca la bandera del país, Masami Charlotte Lavault, la imagen de esta nueva fragancia, destaca con una actitud fuerte y una mirada audaz.
*De acuerdo con la norma ISO 16128






































