- En México, el 92% de las parejas que contraen matrimonio eligen el régimen de separación de bienes, como forma de evitar conflictos en el divorcio
- Las mascotas ya forman parte de las disputas
Divorciarse en México se ha convertido en un proceso cada vez más frecuente y financieramente relevante. Tan solo a inicios de 2025, el país registró más de 161,000 divorcios, muchos de ellos acompañados de disputas patrimoniales que elevan los costos legales y ponen en riesgo activos personales y empresariales. En este contexto, el 92% de las parejas que contraen matrimonio optan hoy por el régimen de separación de bienes como una medida de prevención legal.
Durante el último año, las separaciones de parejas del mismo sexo también mostraron un crecimiento sostenido, confirmando que el divorcio es una realidad transversal que impacta a distintos perfiles económicos y familiares. Aunque en algunas entidades los procedimientos se han simplificado, los gastos iniciales de un divorcio pueden partir desde los 20,000 pesos y escalar de forma considerable cuando existen bienes mancomunados, hijos o desacuerdos sobre la distribución del patrimonio, incluyendo a las mascotas.
Desde agosto de 2025 el Código Civil para la Ciudad de México contempla que se puede incluir en el convenio de divorcio un plan de cuidados para las mascotas que hayan convivido con la pareja, así como un plan de custodias compartidas, aportación de recursos económicos y la disposición para cuidarlas. En caso de desacuerdo, el Juez puede decidir al respecto.
El Divorcio en México, es consistente con una tendencia global. De acuerdo con datos recientes de Statista, en 2022 Estados Unidos encabezó la lista mundial de divorcios con cerca de 863,000 casos, seguido de Rusia con aproximadamente 674,000, mientras que Turquía registró más de 180,000 separaciones. Estas cifras confirman que el matrimonio, además de una decisión personal, implica consecuencias legales y financieras de alto impacto.
En México, la preferencia por la separación de bienes refleja una mayor conciencia patrimonial y legal. Este régimen permite delimitar con claridad la propiedad de los activos, reducir conflictos y evitar procesos judiciales prolongados que suelen encarecer los divorcios y generar afectaciones patrimoniales de largo plazo.
«La mejor manera de enfretarse con un divorcio es convenir los desacuerdos, un litigio puede comprometer seriamente el patrimonio personal y empresarial. La asesoría oportuna permite llegar a un convenio adecuado para las partes, prevenir conflictos en un futuro, así como ahorrar dinero, proteger activos y evitar un desgaste emocional», señaló Teodoro Serralde, socio director de Serralde Consultores Jurídicos.
Desde la práctica legal, los especialistas advierten que los divorcios celebrados bajo el régimen de bienes mancomunados suelen ser los más complejos, ya que implican la división de activos adquiridos durante el matrimonio, procesos de valuación, posibles litigios y, en algunos casos, la afectación directa de empresas, inversiones o patrimonios familiares.
En este mismo sentido, debe precisarse que la «Unión Libre» también genera consecuencias jurídicas similares al matrimonio, por lo que se recomienda que se tomen las mismas medidas de precaución para la separación como si se tratara de un divorcio.
Ante este contexto, Serralde Consultores Jurídicos recomienda a quienes enfrentan un proceso de divorcio o consideran las implicaciones legales del matrimonio:
- Privilegiar los acuerdos, evitar los actos de violencia, en cualquier sentido, y platicar para solucionar todos los aspectos de la separación, económicos, familiares, sentimentales y de las mascotas.
- Identificar el régimen patrimonial bajo el cual se celebró el matrimonio y comprender sus efectos legales y financieros.
- Considerar celebrar convenios patrimoniales previos al matrimonio (capitulaciones matrimoniales), que permita faciltar el proyecto de pareja, pero que también proteja a cada uno de los individuos.
- En casos de bienes mancomunados, elaborar un inventario detallado de activos y pasivos adquiridos durante el matrimonio, con la finalidad de facilitar los bienes aportados al proyecto de vida.
- Buscar asesoría legal especializada desde el inicio del proceso para evitar decisiones que puedan afectar el patrimonio a largo plazo.
- Priorizar acuerdos legales que permitan una separación ordenada y reduzcan el riesgo de litigios prolongados.
- Proteger activos empresariales mediante estrategias jurídicas que eviten impactos en la operación de negocios y en terceros.
- En caso de haber proceado menores, contar con esquemas financieros que aseguren su futuro educativo y evitar discusiones por ellos que puedan afectar su estabilidad emocional.
- En caso de contar con mascotas, convenir respecto de su guardia y custodia, identificar los gastos de atención médica y alimenticia, así como la disponibilidad de su cuidado.
En un entorno donde los divorcios continúan en aumento y los costos legales se incrementan, la prevención y la educación jurídica se consolidan como herramientas clave para enfrentar el divorcio de manera ordenada, legal y con el menor impacto patrimonial posible.






































