- La salud digestiva puede influir directamente en la energía, el estado de ánimo y el bienestar general
- Activia invita a poner atención a la salud digestiva para empezar un mejor año
Energía sostenida, ligereza después de comer y claridad mental suelen asociarse a un estilo de vida saludable, aunque pocas veces se vinculan directamente con el sistema digestivo. La evidencia científica y los datos de salud pública confirman que este sistema juega un papel central en el bienestar integral.
En México, los trastornos gastrointestinales funcionales figuran entre los padecimientos más frecuentes. Estudios poblacionales estiman que el síndrome de intestino irritable afecta aproximadamente al 16% de la población, con mayor prevalencia en mujeres y una relación directa con menor calidad de vida y mayor carga emocional¹.
El sistema digestivo participa en procesos esenciales: absorción de nutrientes, regulación inmunológica y comunicación con el sistema nervioso a través del eje intestino-cerebro. Investigaciones recientes señalan que el equilibrio de la microbiota intestinal se asocia con menor inflamación, mejor respuesta al estrés y mayor sensación de bienestar general2.
Dentro de este panorama, el consumo regular de probióticos ha ganado relevancia como parte de una alimentación orientada al cuidado digestivo pues se ha comprobado que consumir 250 g diarios de Activia durante 14 días como parte de un estilo de vida saludable ayuda a disminuir la frecuencia de cinco síntomas digestivos comunes: gases, malestar, ruidos, inflamación y tránsito lento, gracias a la acción de sus probióticos vivos ActiRegularis, favoreciendo una digestión más cómoda y una sensación de ligereza que se percibe en el día a día.
Incorporar alimentos fermentados y enriquecidos con probióticos puede integrarse con facilidad a la rutina diaria: como parte del desayuno, en colaciones o acompañando comidas ligeras. La variedad de presentaciones permite adaptarse a distintos estilos de alimentación sin cambios drásticos en los hábitos.
Cuidar la salud digestiva va más allá del consumo de probióticos e incluye hábitos básicos: mantener una hidratación adecuada, una dieta rica en fibra a través de frutas, verduras y cereales integrales, respetar horarios de comida y realizar al menos 30 minutos de actividad física diaria.
Comenzar 2026 con atención en la salud digestiva es adoptar una perspectiva informada de autocuidado, en la que el bienestar parte de decisiones sostenidas en el día a día. Integrar alimentos funcionales como Activia dentro de una alimentación equilibrada puede convertirse en un aliado práctico para quienes buscan sentirse bien desde adentro hacia afuera a lo largo del año.
Referencias
- Schmulson, M., Ortiz, O., Mejía-Aranguré, J. M., et al. (2012). Prevalence of irritable bowel syndrome in Mexico and its impact on health-related quality of ¡ life. Revista de Gastroenterología de México, 77(4), 195–202. Consultado en https://doi.org/10.1016/j.rgmx.2012.06.001
- Montoya-Moreno, M. (2025). Microbiota intestinal y salud mental: una conexión emergente en la medicina moderna. Revista Médica de la Universidad Autónoma de Sinaloa, 15(1). Consultado en https://doi.org/10.28960/revmeduas.2007-8013.v15.n1.001




































