Detrás de uno de los objetos más reconocidos en el mundo, existe la historia de un visionario que decidió continuar incluso cuando el resultado parecía improbable, Kikuo Ibe es un ingeniero japonés, reconocido internacionalmente por haber creado G-SHOCK, el reloj indestructible, que revolucionó la industria relojera mundial.
Durante su visita a la Ciudad de México, sostuvo una charla en la cual compartió una reflexión que fue más allá de la relojería, para abordar temas como la perseverancia, la creatividad y la capacidad de transformar los errores en nuevas oportunidades, por ello la conversación giró en torno a un concepto que ha acompañado a la marca desde su origen: la resistencia.
En este encuentro, Kikuo Ibe relató un episodio de su vida que sin duda marcó el origen de G-SHOCK: la pérdida de un reloj con un fuerte valor personal que terminó rompiéndose tras una caída. Lo que para muchas personas habría sido una experiencia cotidiana, para él fue el punto de partida hacia una búsqueda que transformó los estándares de resistencia dentro de la industria relojera.
A más de cuatro décadas del lanzamiento del primer G-SHOCK, la presencia de Kikuo Ibe en México permitió recordar que detrás de cada innovación existe una historia profundamente humana: la de alguien que decidió no abandonar una idea hasta hacerla realidad. Kiuko Ibe se enfocó en ser un experto en el proceso creativo de fabricación de cada pieza, con el firme objetivo de crear relojes capaces de ser indestructibles ante cualquier impacto.
Su misión fue crear un reloj que cumpliera con 3 características simultáneas y revolucionarias para la época: resistir una caída de 10 metros, poder sumergirse a 10 m de profundidad y tener una batería con duración de 10 años.

El creador de G-SHOCK habló sobre el camino que siguió aquella idea. Un recorrido que incluyó años de experimentación, pruebas constantes y más de 200 prototipos que no lograron cumplir con los objetivos planteados.
Ibe compartió cómo la búsqueda de una resistencia física terminó convirtiéndose también en una filosofía de trabajo y de vida: «Nunca rendirse». Una visión basada en la mejora continua, la experimentación y la convicción de que cada obstáculo puede convertirse en una fuente de aprendizaje. Esta mentalidad visionaria, lo llevó a desarrollar un reloj resistente a los impactos, a las fuerzas centrífugas elevadas y vibraciones intensas. Hasta hoy este principio permanece intacto: construir objetos capaces de responder a los desafíos del entorno sin perder su esencia.
Durante el evento se constato la resistencia de los G-SHOCK a través de una dinámica de «lanzamiento de reloj» en la que se invitó a participar a algunos de los asistentes, a quiénes se les pidió arrojarlo con fuerza para que ellos con su propia experiencia pudieran visualizar alto el nivel de impacto que cualquiera de las piezas G-SHOCK es capaz de resistir. Además, los invitados fueron testigos a través de una serie de videos, del tipo de procedimientos de alta tecnología que actualmente la marca usa para mantener un riguroso control de calidad. Para cerrar este encuentro especial, Ibe obsequió relojes autografiados a los invitados.
La visita de Kikuo Ibe permitió recordar la filosofía y el origen de la marca, y dejar en la mente de los asistentes una importante reflexión: en ocasiones, los proyectos más duraderos nacen precisamente de aquello que alguna vez pareció imposible.






































