- El 96% de la producción nacional de trigo cristalino se concentra en Sonora y Baja California, mientras que la pasta está presente en prácticamente todos los hogares mexicanos. Para Yemina®, esta conexión entre el norte, el campo y la mesa forma parte de una historia que ha acompañado a las familias por generaciones
Una sopa de fideo preparada con la receta de la abuela, el spaghetti de los domingos o unos coditos que cada familia prepara a su manera tienen algo en común: antes de convertirse en platos cotidianos, su historia comienza en el campo mexicano.
Para Yemina®, marca nacida en Monterrey, Nuevo León, hace más de 35 años y elaborada con sémola de trigo mexicano, ese recorrido representa una conexión natural entre sus raíces norteñas y las mesas de millones de familias en el país.
Buena parte de esta historia también comienza en el norte. De acuerdo con el Panorama Agroalimentario 2025 de la Secretaría de Agricultura, Sonora y Baja California concentran el 96% de la producción nacional de trigo cristalino, variedad utilizada para la elaboración de pasta. Desde ahí comienza un recorrido que transforma un ingrediente cultivado en México en uno de los alimentos más cotidianos de nuestra cocina.
La dimensión de esa presencia es significativa. De acuerdo con Kantar México, 99% de los hogares mexicanos compra pasta y, en promedio, cada hogar adquiere 11 kilos al año. Más que hablar únicamente de consumo, estos datos reflejan la permanencia de un alimento que ha encontrado un lugar en las recetas, costumbres y momentos compartidos de generaciones de familias mexicanas.
Y es que la cocina familiar nunca permanece exactamente igual. Hay recetas que se heredan, otras que se transforman y algunas que nacen de combinar lo que hay en la despensa con el tiempo disponible para cocinar. En ese recorrido, la pasta ha sabido adaptarse: puede ser la sopa de fideo que recuerda a la comida en casa de los abuelos, pero también una ensalada, una guarnición, un plato principal o una preparación para cualquier día de la semana.
La practicidad también forma parte de esa vigencia. Datos de Kantar México señalan que 42% de las familias considera que la pasta es rápida y fácil de preparar, mientras que en nueve de cada diez ocasiones de consumo se acompaña con ingredientes frescos. Así, las recetas tradicionales pueden convivir con nuevas maneras de cocinar sin perder aquello que las hace cercanas y familiares.
«En Yemina creemos que muchas de las tradiciones que nos unen como familias comienzan alrededor de la mesa. Desde nuestro origen en el norte de México, hemos acompañado por más de 35 años esas recetas que pasan de generación en generación y que, aunque evolucionan con cada familia, conservan algo en común: el gusto por compartir. Elaborar nuestras pastas con sémola de trigo 100% mexicano nos permite mantener ese vínculo con nuestras raíces y con una cocina que se siente cercana y propia», señaló Midy Mariel Oseguera S., Gerente de Marca.
Para Yemina®, hablar del trigo mexicano significa reconocer el recorrido que existe detrás de cada plato: una historia que comienza en el campo, tiene una conexión especial con el norte de México y continúa en cada hogar que transforma la pasta en una receta propia.
Desde su origen en Monterrey y hace más de 35 años, Yemina ha acompañado a generaciones de familias a través de una cocina que conserva sus tradiciones mientras encuentra nuevas maneras de vivirlas. Porque del campo a la mesa no existe solamente el recorrido de un ingrediente, sino también el de las recetas que heredamos, los sabores que reconocemos como nuestros y los momentos que continúan reuniendo a las familias alrededor de la comida.



































