Las prendas de abrigo, junto con las de punto, son, sin duda, las prendas de culto de esta colección FW2020. Sus estampados de fantasía escocesa, camuflaje, con aplicaciones 3D –ya agotadas–, o con dibujos grafiti –provenientes del archivo de la Fundación Keith Haring–, están plasmados en materiales innovadores y tecnológicos como el neopreno acoplado y las chaquetas enceradas resistentes al agua, desarrollados en los laboratorios de investigación de Benetton.
La calidad se ve combinada con cortes y estilos propios del street-style: cada prenda es una historia de IG. Lo son los trajes all over de furry color block, lo son los duvets cropped y de cuello alto, o los plumíferos cocoon con vestibilidad XL y capucha maxi. Las fantasías también son blended: una trinchera funky que mezcla el army con el escocés, y el camuflaje con el regimental. Aquí nada es lo que parece: la chaqueta bomber, que proviene de la subcultura skinhead, se reinterpreta con el efecto matelassé, con bolsillos que contrastan e inserciones de letras. Et voilà: vuelco y mestizaje servidos en salsa urban.

“Fashion talks” y en Benetton más que nunca. Las sudaderas son un verdadero manifiesto: junto con la mencionada Fundación Keith Haring, se ha creado una colección cápsula con los estampados del gran artista del grafiti neoyorquino. Una oportunidad no solo de “moda”, sino de cultura, pues muchos millennials no conocen la historia de KH. ¿Qué mejor manera de despertar su curiosidad hacia la inteligencia irónica de este artista? Las sudaderas, las camisetas, las cazadoras y las sudaderas con capucha de UCB hablan de libertad, amistad, música, revolución y baile. Las proporciones son oversize, para él y para ella, en prendas sin género y sin edad.
En esta FW2020 no falta la base del pensamiento de Benetton: el color. En su versión más fuerte y saturada, se combina para dar lugar al efecto “cartel de señalización” color block en cazadoras, jerséis, sudaderas, chaquetas bomber y cárdigan. Los looks tienen la fuerza visual de un código: el de los colores Benetton con la visión expresiva de JCC; un diseñador de moda que desde siempre ama el “lado positivo de la vida”. Es característico el uso extrovertido de las líneas regimental: signo “bon ton” de la clase alta inglesa, que se convierte, aquí, en líneas diagonales de estilo inesperado. Lo mismo sucede con el camello: emblema de un estilo burgués, que pasa a ser la base para crear chaquetones y abrigos ligeros de gusto tecno y deconstruido. Mezclándolo con el gris –con grandes rayas de efecto señalización– el salto del “rigor” a lo “cool” es inmediato.





























