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Miedos, inseguridades y pensamientos incómodos: esta temporada exorciza lo que acaba con el deseo y recupera el juego, la confianza y el placer en pareja
En esta temporada halloweenesca, Platanomelón, el movimiento de bienestar íntimo más grande del mundo, pone sobre la mesa las preocupaciones que pueden aparecer durante un encuentro sexual, como el miedo al desempeño, a ser juzgado por el cuerpo, a no satisfacer a la pareja, a perder la erección o la excitación, a llegar al orgasmo demasiado pronto o demasiado tarde, e incluso a no saber qué hacer o cómo comunicar lo que se desea.
Aunque el sexo suele asociarse al placer, espontaneidad y conexión, también puede despertar inseguridades. Y cuando la cabeza empieza a hacer películas de terror, el deseo se convierte en espectador en lugar de protagonista. El verdadero miedo aparece cuando dejamos que tomen el control de la experiencia.
Claudia Lobatón, sexóloga de Platanomelón, considera que pensar constantemente en «¿Lo estaré haciendo bien?» puede sacar a cualquiera del momento. En lugar de disfrutar las sensaciones, la atención se desplaza hacia la evaluación, la comparación o la preocupación por cumplir expectativas, por ello, propone los siguientes tips para ahuyentar esos miedos:
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Hablen antes de que aparezca el monstruo debajo (o sobre) la cama
La comunicación puede ser uno de los mejores aliados de una vida sexual saludable. Hablar sobre gustos, límites, inseguridades, expectativas puede hacer que, cuando llegue la intimidad, exista mayor confianza para dejarse llevar.
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Fuera el disfraz de «tengo que ser perfecto»
El sexo no es una audición ni una competencia. No existe una coreografía universal que indique qué debe pasar, cuánto debe durar o quien tiene que hacer qué. La intimidad se va construyendo con comunicación, confianza y tiempo, sin dejar atrás lo imperfecto y espontáneo.
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Mantenerse en el presente y no en la mente
Cuando aparezca un pensamiento incómodo, regresar la atención a la respiración, las caricias, los sonidos y las sensaciones puede ayudar a salir del modo «examen» y volver al momento. El objetivo no es obligarse a dejar de pensar, sino evitar que cada pensamiento se convierta en sentencia.
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El consentimiento también es sexy
Preguntar «¿Te gusta?», «¿Quieres seguir?» o «¿Qué te gustaría?» no tiene por qué romper el mood. Al contrario, sentirse escuchado y poder expresar lo que se quiere puede aumentar la confianza y la conexión.
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El humor es un gran cazafantasmas
Un ruido inesperado, una posición que no funciona, un tropiezo o un momento de nervios puede ocurrir. Reírse juntos, sin caer en la burla, quita el dramatismo a una situación incómoda y devuelve la ligereza al encuentro.
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No conviertas un momento en una historia de terror
Una experiencia íntima incómoda no significa que algo esté mal con la persona, con la pareja o con la relación. Evitar sacar conclusiones definitivas a partir de una sola situación puede ayudar a reducir la presión para los encuentros posteriores.
Claudia comenta que los nervios sexuales ocasionales son humanos. Sin embargo, cuando la ansiedad aparece de forma frecuente, genera angustia, afecta el deseo o dificulta disfrutar de la intimidad, vale la pena hablarlo con la pareja y, si es necesario, buscar orientación de un profesional de la salud sexual o de la salud mental.
En esta temporada spooky menos fantasmas (mentales), más confianza y placer. Deja fuera de la habitación algunos de los disfraces más pesados como «Debo impresionar», «Sino me muevo de tal manera, se va a decepcionar», «Debo hacerlo perfecto». Después de todo, en la intimidad hay suficientes cosas interesantes para explorar como para dejar que el miedo sea el protagonista. Si buscas inspiración, visita la Eroteca de Platanomelón, misma que cuenta con una gran cantidad de contenido educativo y sensual.
WB: platanomelon.mx






































