Dr. Jorge Cervantes, Ortopedia y Cirugía Articular
Permanecer sentado por largos periodos puede afectar la salud vascular
El estilo de vida sedentario se ha convertido en uno de los principales factores de riesgo para la salud cardiovascular. Pasar varias horas sentado frente a una computadora, conducir durante largos trayectos o reducir la actividad física diaria impacta directamente en la circulación sanguínea y aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades venosas.
¿Qué ocurre con la circulación cuando permanecemos mucho tiempo sentados?
- La sangre circula con mayor lentitud, especialmente en las piernas.
- Disminuye la acción de la «bomba muscular» de las pantorrillas, responsable de impulsar el retorno de la sangre hacia el corazón.
- Se incrementa la presión dentro de las venas de los miembros inferiores.
- La sangre puede estancarse, favoreciendo inflamación y molestias.
Principales consecuencias
- Sensación de piernas cansadas.
- Hinchazón de tobillos y pies.
- Pesadez al final del día.
- Aparición o progresión de várices.
- Calambres nocturnos.
- Hormigueo o sensación de adormecimiento.
- En casos más severos, mayor riesgo de trombosis venosa profunda.
¿Quiénes tienen mayor riesgo?
- Personas que trabajan frente a una computadora.
- Conductores.
- Empleados de oficina.
- Personas que realizan viajes frecuentes en avión o carretera.
- Personas con obesidad.
- Mujeres embarazadas.
- Adultos mayores.
- Personas con antecedentes familiares de insuficiencia venosa.
Señales de alerta que no deben ignorarse
- Hinchazón persistente en una sola pierna.
- Dolor intenso en la pantorrilla.
- Cambios de coloración en la piel.
- Venas muy prominentes.
- Úlceras o heridas que tardan en cicatrizar.
Estos síntomas requieren valoración médica para descartar problemas circulatorios importantes.
¿Cómo prevenir el daño circulatorio?
- Levantarse y caminar al menos cinco minutos cada hora.
- Evitar permanecer sentado por más de 60 minutos continuos.
- Realizar movimientos de flexión y extensión de los tobillos durante la jornada laboral.
- Mantener una adecuada hidratación.
- Practicar al menos 150 minutos de actividad física a la semana.
- Mantener un peso saludable.
- Evitar el tabaquismo.
- Utilizar medias de compresión cuando sean recomendadas por un especialista.
El ejercicio es el mejor aliado
Caminar, nadar, andar en bicicleta o realizar ejercicios de fortalecimiento de las piernas favorece el retorno venoso, mejora la oxigenación de los tejidos y disminuye el riesgo de desarrollar insuficiencia venosa crónica.
La importancia de una valoración oportuna
Los especialistas en angiología y cirugía vascular recomiendan no esperar a que aparezcan várices visibles para acudir a consulta. La pesadez, el cansancio o la inflamación recurrente pueden ser las primeras manifestaciones de un problema circulatorio que, detectado a tiempo, puede controlarse y evitar complicaciones futuras.
Cuidar la circulación no solo ayuda a prevenir enfermedades venosas; también mejora la calidad de vida, la movilidad y el bienestar general, especialmente en una época en la que el sedentarismo forma parte de la rutina diaria de millones de personas.






































