El pozole, las tostadas, los tamales y otros platillos tradicionales forman parte de las celebraciones de septiembre en muchos hogares mexicanos. Y cuando perros o gatos están cerca de la mesa, compartir un poco de nuestra comida puede parecer una manera de incluirlos en el festejo. Sin embargo, ese «bocado» puede alterar la alimentación habitual de nuestro animal de compañía.
El Hospital Veterinario UNAM-Banfield recuerda que la nutrición forma parte de la medicina preventiva y que mantener una alimentación adecuada también durante las celebraciones ayuda a cuidar la salud de perros y gatos. No se trata únicamente de evitar determinados ingredientes: las cantidades, los premios y los pequeños extras que reciben a lo largo del día también cuentan.
Los alimentos preparados para las personas pueden contener cantidades de grasa, sal, azúcar o condimentos que no forman parte de sus requerimientos nutricionales. Algunos ingredientes utilizados con frecuencia en la cocina, como la cebolla, el ajo, el chocolate, las uvas o las pasas, pueden representar además un riesgo para su salud.
«Durante una celebración es común querer compartir alimentos con nuestros ejemplares, pero debemos recordar que sus necesidades nutricionales son diferentes a las nuestras. Mantener su alimentación habitual y respetar las porciones indicadas también es una forma de cuidar su salud», señala el Dr. Fausto Reyes Delgado, Director Médico y de Desarrollo Institucional del Hospital Veterinario UNAM-Banfield.
También es importante considerar quién les está dando de comer. En una reunión familiar, diferentes personas pueden ofrecerles un pequeño trozo de comida o algún premio sin saber qué han recibido previamente. Aunque parezcan pequeñas cantidades, al sumarse pueden modificar considerablemente lo que el perro o gato consume durante el día.
Esto cobra especial relevancia cuando nuestros perros o gatos tienen sobrepeso, obesidad o alguna condición de salud que requiera una alimentación específica. En estos casos, modificar su dieta o compartir alimentos fuera de su plan nutricional puede interferir con las indicaciones establecidas por el médico veterinario.
Hacerlos parte del festejo no requiere compartir el contenido de nuestro plato. Si se desea ofrecer un premio, éste debe ser adecuado para su especie. También es importante mantener disponible agua fresca y su alimento habitual, respetando las cantidades y horarios establecidos.
«Una nutrición adecuada no depende de un solo día, sino de los hábitos que construimos a lo largo del tiempo. Conocer qué come cada ejemplar, en qué cantidad y si existen necesidades particulares nos permite tomar mejores decisiones también en ocasiones especiales», explica el Dr. Reyes Delgado.
La alimentación no es el único aspecto que debe considerarse durante las Fiestas Patrias. La música, las visitas y la pirotecnia pueden alterar su rutina.
Ante ruidos intensos, es recomendable mantener puertas y ventanas cerradas, permitir que permanezcan en un espacio de la casa donde se sientan seguros y evitar obligarlos a salir de su escondite. Si anteriormente han mostrado signos importantes de miedo o estrés ante la pirotecnia, lo adecuado es consultar previamente con el médico veterinario y no administrar medicamentos por cuenta propia.
Mantener su alimentación, cuidar las porciones y procurarles un entorno seguro durante los festejos, son decisiones sencillas que ayudan a proteger su bienestar. Para el Hospital Veterinario UNAM-Banfield, promover la nutrición adecuada y la medicina preventiva forma parte del propósito de crear un mundo mejor para las mascotas, incluso en esos días en los que la rutina cambia y la mesa se llena de motivos para celebrar.




































