- Más de 40 mil personas atendidas y 2.5 millones de protectores auditivos forman parte de una historia que comenzó en 1986 y que hoy combina atención, prevención y control de ruido en empresas mexicanas
¿Qué significa escuchar por primera vez la voz de tus padres? ¿O volver a conversar con tus hijos y nietos después de años de apenas distinguir sus palabras?
Por más de 40 años de historia, Comaudi, inició sus actividades para ayudar a recuperar la audición y prevenir su pérdida. Cuenta con 10 centros auditivos en el área metropolitana de Ciudad de México atendiendo a más de 40 mil personas, entre niños, jóvenes y adultos mayores, a superar diferentes grados de pérdida auditiva.
Sin embargo, su evolución también ha estado marcada por otro objetivo: evitar que las personas pierdan la audición.
En su aniversario, Daniel Salomón cofundador y CEO de la compañía compartió a medios, las grandes historias que no pueden olvidar: Niños que escucharon un sonido después de recibir atención y que, con los años, pudieron integrarse a la escuela a estudiar una carrera, formar una familia e incluso regresar posteriormente con sus propios hijos. Adultos mayores de más de 100 años que prácticamente han dejado de comunicarse con su familia, y que personal de la compañía acudió a su domicilio para adaptarle los auxiliares auditivos, hacen una gran satisfacción, dónde la gente puede integrarse a su vida, a la familia e incluso a su empleo con seguridad y confianza.
En 1988, la empresa comenzó a trabajar en protección auditiva para la industria. Desde entonces ha comercializado más de 2.5 millones de pares de protectores auditivos, una línea que posteriormente extendió también al público general.
En 1994 dio un paso adicional con la creación de su División de Control de Ruido, desarrollando soluciones para disminuirlo directamente en espacios industriales y comerciales. También participó en la revisión de la NOM-011-STPS-2001, relacionada con la exposición al ruido en los centros de trabajo.
Hoy la empresa atiende aproximadamente a 1,000 personas al año en su división de auxiliares auditivos. Aunque alrededor de la mitad son adultos mayores, en el mes de Septiembre festejo que están llegando a personas en edad productiva y ejecutivos con deterioro auditivo relacionado, en algunos casos, con años de exposición a ruido o música a alto volumen.
Después de cuatro décadas, para Salomón el propósito continúa siendo el mismo: crear conciencia, prevenir daños innecesarios y ayudar cuando la pérdida ya ocurrió.
Detrás de un auxiliar auditivo o de una medida de prevención puede existir algo tan cotidiano como invaluable: un niño escuchando a sus padres, un trabajador comunicándose nuevamente con claridad o una abuela volviendo a escuchar lo que sus nietos tienen que contarle.






































